cómo trabajamos

Nuestra metodología de trabajo resumida en cinco sencillos pasos

Primer paso:
escuchamos

Para conocer el punto de partida, las necesidades y los objetivos que nos plantea el cliente

Nadie mejor que el propio cliente para exponer sus circunstancias, necesidades, objetivos y aspiraciones. Por eso, el primer paso de cualquier nueva campaña o acción aislada que emprendemos en wecom es escuchar y recibir cuanta más información mejor para contar con más criterios de valor.

Segundo paso:
analizamos

Estudiamos y evaluamos el contexto sectorial y social en el que opera el cliente

A la hora de diseñar una estrategia comunicativa es conveniente evaluar no solo las circunstancias internas del cliente, sino también los factores externos que pueden afectar al desarrollo de las acciones previstas. En wecom estudiamos a la competencia, el contexto sectorial, la coyuntura socioeconómica, etc.

Tercer paso:
proponemos

Diseñamos una estrategia y un plan de acción ajustado a los objetivos que perseguimos

En esta fase entran en juego dos factores muy importantes para nosotros: la creatividad y la innovación. Hoy en día ninguna empresa u organización puede pretender conseguir los mismos resultados comunicativos que antaño sin adaptar sus métodos y acciones a las exigencias de una sociedad en constante evolución. Desde wecom aportamos nuestra creatividad e ideas para conseguir una comunicación rentable.

Cuarto paso:
ejecutamos

Desarollamos las acciones previstas conforme a un cronograma previamente establecido

La metodología y la experiencia son dos factores determinantes en la ejecución de cualquier plan de comunicación para lograr resultados exitosos. Y los integrantes del equipo de wecom contamos con una trayectoria profesional de más de 15 años en los ámbitos del periodismo y la comunicación empresarial, institucional y política.

Quinto paso:
evaluamos

Evaluamos las acciones ejecutadas y los recursos dedicados para medir y valorar su eficacia

Para convertir la comunicación en una ventaja competitiva es imprescindible cuantificar y medir los resultados de las acciones ejecutadas, al fin de discernir cuáles funcionan y son eficaces y cuáles no, por lo que es necesario corregirlas o adaptarlas.